A 80 años del Teatro de Verano | Una recopilación de crónicas musicales desde el ojo de LatidoBEAT

ESPECIALES
A 80 años del Teatro de Verano
Una recopilación de crónicas musicales
desde el ojo de LatidoBEAT

En diciembre de 1994, un Jorge Drexler muy joven teloneaba a Joaquín Sabina. El español quedó impresionado con el uruguayo y lo invitó a Madrid. El escenario es el Teatro de Verano. El resto es historia.
En ese mismo lugar, La Vela Puerca realizó presentaciones multitudinarias entre 1999 y 2002. En una entrevista con LatidoBEAT, Gabriel Peluffo afirmó que allí vivió los momentos más felices de su vida.
“El Teatro de Verano es la oportuna reutilización de una cantera abandonada. La transformación de una caries en una flor. Es el Estado cumpliendo su rol, invirtiendo ideas y dineros en un anfiteatro que nos reúne a lo largo del año. Con clara e inicial impronta carnavalera, también abre sus puertas a las restantes manifestaciones artísticas. La nativa ingeniería de su techo alberga la creatividad de nuestros autores e intérpretes”. Esto dice el músico Fernando Cabrera en el libro “Teatro a cielo abierto” (2012).
“Parque, bahía, playa, rambla y verde”, enumera Christian Calace, el actual director del Teatro de Verano, al hablar de lo que lo hace especial. Vuelve el tiempo atrás hasta 1944, cuando el lugar de espectáculos era un escenario de tablas con vegetación como soporte y los asientos eran bancos traídos de diferentes plazas de Montevideo. Un lugar que, en sus palabras, nació para “acercar la alta cultura, como el ballet o las orquestas, a un lugar popular”. No funcionó. No tanto, al menos, como el carnaval.

En 1945, se realizó la primera rueda de ganadores del Carnaval, cuando el concurso duraba solo cinco o seis días. Antes, la estacionalidad del teatro transcurría entre enero y febrero. Actualmente, es de setiembre a mayo. Fue Ramón Collazo quien comenzó a extender la temporada de actividad del teatro. Alguien que, en las palabras de Calace, “además de ser un gran productor, compuso un montón de canciones que están en el ADN de todos los montevideanos”.
Los recitales de rock experimentaron un auge en la década de los 80. Diferentes bandas y artistas comenzaron a animarse a hacer espectáculos en el Teatro de Verano, algo considerado como un “mojón importante”, según el director. “Este es el templo de Momo y también del rock and roll”, afirma.

La reinauguración del teatro en 2011, de la mano de Carlinhos Brown. La llegada de Kusturica & The No Smoking Orchestra en 2008. Recitales de artistas como Gilberto Gil, Jaime Roos, No Te Va a Gustar. “Siempre que se presenta un artista consagrado se mueven cosas”, dice Calace. No obstante, también hay un interés por estimular que se presenten artistas emergentes. “Me consta haber perseguido a Luana un buen tiempo. Le planteamos la idea de que estaba bueno hacer un Teatro de Verano, y fue un show bárbaro. No tuvo nada que envidiarle a un show internacional”, agrega.
Obtener una buena acústica en un espacio exterior es un desafío. En 2006, se construyó la bóveda. En términos arquitectónicos, en una estructura similar a una corneta y permitió aumentar la calidad de sonido. “La esencia de este lugar tiene que ver con la posibilidad de ver un show al aire libre, parado arriba de una butaca, tomando algo y disfrutando”, destaca Calace.
Actualmente, el Teatro de Verano está realizando reformas que permiten aumentar la capacidad de 4.000 a 5.000 personas. Durante la temporada baja de este año, se planea una segunda etapa. De acá a diez años, a Calace le gustaría que el Teatro de Verano “sea el teatro abierto de referencia en la región”. Afirma que es un lugar que tiene todo para serlo.

Chuck Berry

“Entre la ternura, la incredulidad, la emoción y la incomodidad, casi 5.000 personas pudieron ver anoche a una de las figuras más influyentes de la música de los últimos 50 años, gran responsable de haber transmutado el viejo rythm and blues en ese monstruo gigantesco que hoy llamamos rock. A sus 86 años, Chuck Berry se presentó en el Teatro de Verano y desafió las limitaciones físicas y musicales que le ha impuesto la edad para rendir homenaje a los viejos temas que lo hicieron grande”.
Montevideo Portal, 2013
Foto: Javier Noceti

Jack White

“Además de los riffs y las distorsiones, y los fragmentos de canciones deliberadamente afanados pero levemente modificados para su nuevo uso, hay algo en el pulso de este artista, reconocido por los propios Rolling Stones, que resulta asombroso. El tipo tiene un dominio absoluto del ritmo y la síncopa; por eso el bajo y la batería suenan tan fuerte como sus guitarras, y sus canciones pueden tener una, dos o tres partes, y la mejor viene luego de un corte repentino”.
Federico Medina, 2022
Foto: Javier Noceti

Nick Cave

“Cave es un gran performer, se mueve con soltura evangelizadora. Transcurren las melodías, los climas pasan de unas simples baladas hipnóticas, minimalistas, hasta la estridencia estremecedora y energética con atmosferas sónicas que Nick sabe dominar, mover y canalizar, yendo de un lado a otro del escenario, haciendo volar por el aire algún micrófono y atril con partituras incluidas, trepándose sobre el público, abriendo más su camisa diciendo ‘pueden sentir mi corazón’, entregándose en cada canción en cuerpo y alma”.
Leo Silveira (2018)
Foto: Alan Kugelmass

Patti Smith

“Como una entrañable Madam Mim del punk, Patti Smith hechizó al público del Teatro de Verano con sencillez y sin aspavientos de rockstar. Parecía tan transparente que incluso los clichés clásicos de los conciertos de rock (mostrar la bandera del país en el que está, pedir palmas) parecieron menos tribuneros que en otros recitales”.
Martín Otheguy (2019)
Foto: Javier Noceti

Pixies

“¿Cómo definir en un par de párrafos lo que significó la experiencia Pixies para las personas que concurrieron ayer al Teatro de Verano? Desde que sonaron las primeras líneas de bajo de "Bone Machine", el público se rindió a la magia de un puñado de canciones que entraron a la vez por los oídos y el corazón, en un viaje emocional que dejó los cuerpos agotados y rostros con una sonrisa de incredulidad pintada”.
Gerardo Carrasco (2010)
Foto: Gerardo Carrasco

Charly García

“Pese a sus cuerdas vocales y dedos desgastados y todo el hándicap mencionado líneas arriba, anoche quedó en evidencia que hay más rock en una sola uña de Charly García que en toda la escena actual del rock argentino”.
Gerardo Carrasco (2012)
Foto: Gerardo Carrasco

Pulp

“La primera venida de Pulp a este país llegó como un regalo al corazón de decenas de fanáticos y a una banda que aclaró cómo su legado impactó a muchísimas vidas a lo largo del tiempo y del otro lado del océano”.
María Road (2023)
Foto: Marcos Mezzottoni

New Order

“Anoche, fue el turno de la celebración y la liberación del cuerpo. La legión dispersa de veteranos ochentosos, a los que la banda les cambió la vida en su viaje mágico de metamorfosis musical que va desde la oscuridad de Joy Division al hedonismo engañoso de su reencarnación como New Order, fue aflojando los músculos de a poco“.
Gerardo Carrasco (2014)
Foto: Gerardo Carrasco

Babasónicos

“Lo que vivimos con Babasónicos en el Teatro de Verano no puede ser puesto en palabras. No hay forma de que una pluma le haga justicia. Así que simplemente habrán fotos, porque no queremos faltarles el respeto. De puño y letra, y sin ningún problema para decirlo, son la mejor banda de América Latina. Para empezar, y sin ninguna duda“.
Manuel Serra (2022)
Foto: Javier Noceti

Johnny Marr

“Todos tuvieron un instante que valió la noche, ya fuera recrear a los Smiths a través de la guitarra de Johnny Marr (con una multitud que se desarmó frente al estribillo de "There is a light that never goes out"), la voz rabiosa de Black Francis que se vuelve de pronto vulnerable en "Hey", de los Pixies, o el piano sutil de "Step", de los neoyorquinos Vampire Weekend, en el que el tecladista Rostam Batmanglij exorciza el fantasma de Chopin mientras el cantante Ezra Koenig deja flotar en el aire una melodía envolvente”.
Gerardo Carrasco (2014)
Foto: Cecilia Serra

Noel Gallagher

“El cantante de Oasis, Liam Gallagher, visitó el Teatro de Verano en el 2011 con su banda Beady Eye. Hubo que esperar cinco años para completar la figurita de Oasis en nuestro país (o al menos la de sus dos referentes), pero valió la pena. Noel Gallagher y los High Flying Birds volvieron a encender anoche la llama del britpop con un concierto que- a diferencia del de Beady Eye- sí permitió varias concesiones al público”.
Gerardo Carrasco (2016)
Foto: Carlos López

Buitres

“Este sábado, ante un Teatro de Verano repleto, los Buitres derrocharon intensidad en un recital que repasó lo mejor de su dilatada trayectoria. Ante un público de edades harto diversas, el grupo abordó clásicos de su repertorio, prestando especial atención a que todas las etapas transitadas a lo largo de estos veinte años estuvieran representadas. Incluso hubo lugar para "Frío oscuro", uno de los más recordados temas de Los Estómagos, banda sobre cuyos cimientos se fundara Buitres”.
Gerardo Carrasco (2010)
Foto: Gerardo Carrasco

La Vela Puera

“Criticada y aplaudida según la ocasión, La Vela Puerca se transformó en una de las bandas más populares del país, y quizá la de mayor penetración internacional, conformando un grupo humano muy particular, que supo tender puentes ente géneros y generaciones. Quince vertiginosos años pasaron desde aquel improvisado recital callejero, y La Vela lo celebró el viernes con un emotivo recital en el Teatro de Verano”.
Gerardo Carrasco (2010)
Foto: Juan Manuel López

Textos: Sofía Durand Fernández
Edición: Federica Bordaberry