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Música
A man with a name

Fantastic Negrito: un músico que cuenta su propia historia sin dejarse victimizar

El músico se presenta en La Trastienda el 6 de diciembre con “White Jesus Black Problems”, un nuevo disco que indaga en su pasado.

02.12.2022 16:15

Lectura: 7'

2022-12-02T16:15:00-03:00
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Por Agustina Lombardi

“¿Qué haría una persona de color en los inicios del siglo XX si no quiere ser una víctima?”, se pregunta un tipo que se denomina a sí mismo Fantastic Negrito. Y se responde:

—Te rehusas a ser una víctima y te opones a la narrativa que la sociedad te impuso —por eso cree que su padre se inventó su apellido, Dphrepaulezz. —Él no quería que la gente supiera quién era. Esa fue su manera de luchar contra el racismo institucionalizado. Nació en 1905, cuando regía una mentalidad totalmente diferente.

Negrito, que en realidad es Xavier Amin Dphrepaulezz, también se niega a sentirse víctima por su color de piel, o por cualquier situación que lo ponga en jaque. Nació en 1968 como el octavo de quince hermanos en el estado de Massachusetts. A los 12 años vivía en la calle y comía de los basureros de Oakland, California, donde comenzó a desarrollar su carrera musical. En la costa oeste también estuvo involucrado en plantaciones ilegales de marihuana y bares nocturnos sin autorización. También sufrió un accidente que lo dejó tres meses en coma y la mano izquierda semi paralizada. Vivió en la sombra y está convencido de que logró superar todos esos obstáculos por el “espíritu ancestral” que lo precede, con el que se topó hace solo dos años. 

—Quizás me entendí por primera vez cuando descubrí esta historia.

Habla de la historia de su familia siete generaciones atrás; una mujer escocesa, blanca, y un afroamericano esclavizado que decidieron casarse en la década de 1750, en un estado de Virginia colonial y regido por la segregación racial de la época. Habla de la historia que usa para guionar lo que narra en White Jesus Black Problems, su último disco y proyecto audiovisual. También su excusa para volver a Uruguay por segunda vez. 

—No sabía que tenía este espíritu de mis ancestros, que eran luchadores. Eran libres —dice Negrito como si, al mirar hacia atrás, comenzara a tomar sentido la forma en la que él mismo logró salir de la sombra. —Eso es fascinante del ser humano; descubres de dónde vienes, a qué perteneces, cómo llegaste hasta aquí y qué carajos haces. 

—¿El sentido de la vida? 

—El sentido de la vida. Creo que estamos aquí para crear algo, tenemos que distinguir algo, tenemos que contar una historia y tenemos que compartirla.

Y con su sentido de la vida bien claro, al músico le surge la necesidad de hacer un disco. Compone una historia a la que nombra White Jesus Black Problems (Jesús Blanco, Problemas de Negros). Duro. Aún así dice que el mensaje que quiere transmitir no tiene que ver con el racismo.

Negrito no solo compone un disco. Cuando se topó con su pasado dice que sintió “como si un tren estuviera acercándose a 100 km/h”. Para no estrellarse, decidió subir y dejarse llevar por ese viaje, narra. El resultado es un videoclip de 42 minutos que cuenta la historia de sus antepasados, a los que llama “Grandma Gallimore” y “Man with no name” (el hombre sin nombre). Con una estética futurista y hasta autoparódica, se van hilvanando las 13 canciones inspiradas en algo que sucedió a mediados del siglo XVIII. Eso en cuanto a la imagen. 

La música también mantiene ese tono. Por más que las letras de Negrito narren lo que en realidad fue un hecho trágico, en “Nibbadip” por ejemplo, lo que suena de fondo no es tristeza. 

Hablar de un amor, hablar de una vida / De Escocia, África a VA /

La abuela Gallimore se enamoró / De un hombre que no tenía nombre /

Él dijo, por favor, no me vendas porque estoy enamorado de una mujer. La libertad está en sus ojos.

Fantastic Negrito es un músico con tres Grammys, las tres victorias en la categoría de mejor álbum de blues contemporáneo. Ya está nominado para la premiación del 2023 por “Oh Betty” pero, ahora, en la categoría de raíces americanas; rock, blues, gospel. El sonido de Negrito tiene ritmo, tiene groove, tiene calidez, tiene juegos atrevidos, tiene aplausos. Tiene rock y sus guitarras eléctricas que aparecen con sensualidad. Eso en cuanto al sonido.

La imagen y el sonido son el lenguaje —la forma— en la que Negrito cuenta una historia de amor compleja, dramática.  Pero la forma y el contenido van en caminos paralelos, no por el mismo carril; distensión y tensión, humor y tragedia, la música que Negrito hace desde siempre y su propia historia. Entonces insiste: 

—Este álbum no es sobre racismo. Soy un artista. Mi álbum es sobre una mujer y un hombre y la cuestión más básica del ser humano: la atracción, el amor, la química.

—Sin embargo, White Jesus Black Problems (Jesús Blanco, Problemas de Negro) es un título que impacta. 

—La gente de izquierda pensó que no fui demasiado duro, se decepcionaron, me dijeron: “Tienes este gran título pero esta estúpida historia de amor”. Y luego la gente de derecha me trató como imbécil, como si odiara a la gente blanca. 

—Es que el racismo es un tema presente en la sociedad estadounidense, se ve en las noticias. En ese sentido, ¿no esperabas que tuviera repercusiones fuertes? 

—En Estados Unidos no hay tal cosa como las noticias. Todo es propaganda. Lo que tienes es gente que te dice opiniones desde su propia postura. Todos los días te dicen lo que quieres escuchar. ¿La institución del racismo existe? Claro que sí, existe en todas partes del mundo contra diferentes grupos sociales. En el disco cuento una historia de amor en la que el racismo es un tema, porque es parte de la historia de Estados Unidos. Pero no creo… Las personas están obsesionadas con el racismo, entonces inmediatamente piensan en racismo. ¿Cómo conseguís el clickbait? Pon la palabra racismo. 

Y esa palabra se cuela en sus letras, pero con un tono cuestionador: “¿Las vidas negras importan a las personas negras?”, se pregunta en una canción. 

—A la gente le gusta estar en su lugar cómodo, y lo entiendo. Pero no creo que un artista quiera hacer eso, quiero ser libre, poder hablar de todo. No tengo que ser una víctima para nadie y no quiero transmitir ese mensaje a mi comunidad.

—Tu nombre de nacimiento es Xavier Amin Dphrepaulezz. ¿Cómo te convertiste en Fantastic Negrito?

—Siempre inventé una personaje para sobrevivir. ¿Por qué? Porque no quería ser una víctima, quizás inventé nombres como un mecanismo de defensa. Inventé Fantastic Negrito para poder conectar con la gente en las calles; crecí en California y escuchaba esa palabra, “negrito”, en muchas canciones, y me gustaba. Si me llamo a mí mismo Fantastic Negrito, entonces puedo hablar de Robert Johnson, Sister Rosetta Tharpe, Skip James. Héroes. Si me conoces verás que no hay nada muy fantástico sobre mí, pero hay algo fantástico de mis orígenes, de mi cultura, del legado de esta música de la que vengo, de una tradición afroamericana esclava que tomó la espiritualidad, la música, el arte, la expresión. Y usamos eso para sobrevivir.

Por Agustina Lombardi