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Contenido creado por Federica Bordaberry
Teatro
La vuelta al calor

Juana Viale, que arde haciendo de Rita, vuelve a Uruguay a subirse a las tablas

"El Ardor", escrita por Alfredo Staffolani, se estará presentando el 18 y 19 de agosto en el teatro El Galpón, a las 21:00.

17.08.2022 13:31

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2022-08-17T13:31:00
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Por Federica Bordaberry

El 16 de enero estuvo en la Sala Cantegril, en Punta del Este, esa obra llamada El Ardor. En ese entonces, quien escribe también escribió esto:

“Un sillón. Una mesa que en realidad es un aire acondicionado con tres vasos y una botella encima. Sobre la izquierda, una pared color rosado viejo con una puerta. Sobre la derecha, la misma pared con líneas blancas que la vuelven cuadriculada. Como si fueran azulejos. Como si fuera un baño. Como si todo lo que estuviera por pasar fuera cierto. Como si no fuera teatro.

Aunque lo es, es el escenario de la Sala Cantegril en Punta del Este. Afuera hace un calor húmedo, pesado y de a ratos llueve. Es domingo 16 de enero y las inundaciones todavía no llegaron. Serán a la mañana siguiente. Adentro está fresco, pero no cuando suban los actores. Cuando ellos lleguen afuera también lloverá y adentro también hará un calor insoportable”.

Se trata de esa obra que contó, incluso, con la presencia de Susana Giménez en la sala y que se hizo sentir cuando le gritó “estás divina” a Juana Viale en el escenario, que se presentó en el interior del país y en el Auditorio del Sodre en Montevideo, el 27 y 28 de enero. El mes de El Ardor fue ese, enero.

Ahora, este 18 y 19 de agosto, a las 21:00 horas, la obra que escribió Alfredo Staffolani y que dirige Luciano Cáceres, estará presente en el teatro El Galpón, de vuelta. Interpretan la obra Julián Calvino, Joaquín Berthold, Santiago Magariños y Juana Viale.

Juana Viale, que hizo, hace y hará de Rita, una mujer que termina sintiéndose más segura lejos de su casa que dentro de ella. Juana Viale, que habló con Beat y dijo, sobre ser actriz y sobre ser figura pública, lo que viene:

Foto: Difusión

Foto: Difusión

Todas las entrevistas que te hacen rozan con tu intimidad, o intentan preguntarte por tu vida privada, ¿cómo manejás eso?

Bueno, hablando de El Ardor. Todo bien, ahora me permito hacer entrevistas porque tengo algo que contar, que es que vamos a hacer El Ardor a Uruguay, lo cual me entusiasma, me alegra. Es lindo siempre hacer teatro, siempre lindo volver a Uruguay, estamos con esta obra ya hace unos cuantos años, un tiempo largo, así que más que felices de poder volver a las tablas.

Rita, el personaje que interpretás, es mujer y es madre. ¿Sirve, para hacer de ese personaje, ser madre?

No. Cuando vos sos actor no tenés ni que ser mujer, ni hombre, ni madre, ni hijo, ni nada. Simplemente tenés que encarar un personaje, por dónde ir, porque mujeres hay un sinfín de variedades, tonalidades, emociones. Así que no tiene nada que ver con lo que uno es, o qué podés interpretar con la condición como persona que tengas. No creo que vayan de la mano.

¿Cómo es que lográs construir e interpretar ese personaje?

Es mi proceso interpretar personajes, pero también es con el director, con la composición, con el libro, con lo que se quiere contar, por dónde va a abarcarse. Es un trabajo que se hace con cada personaje que uno tiene que interpretar.

¿Cuál es la diferencia entre el ensayo y la propia función cuando estás actuando?

Que el ensayo es un ensayo y podés equivocarte, podés corregir, podés ajustar; y cuando estás en función es lo que es, con toda la energía que eso requiere, con la capacidad de ajustar o improvisar, o corregir en el momento, sin frenar. La energía del público, la tensión, la adrenalina y todo lo que eso envuelve.

Después de aquel 2021, que estuviste más presente en televisión, sobre todo conducción de actualidad, volviste al teatro. ¿Extrañabas la actuación?

No, porque en teatro no estaba haciendo nada, pero sí estuve haciendo películas y filmando series. Entonces, todo iba más o menos de la mano, no había frenado. Solo el primer año, el 2020, que fue el año de la pandemia donde se frenaron todas las cosas, pero después ya estuve filmando constantemente, no paré. Con el teatro estuvimos en el 2020 varios amagues de inicio, pero después el aforo, la otra ola, el tema de las vacunas, que no había permisos para poder viajar, todo eso demoró en cuanto a teatro, pero después estuve haciendo varias películas.

Foto: Difusión

Foto: Difusión

¿Cómo fue la gira por Uruguay, en el interior?

Sí, estuvimos en varios lugares. Ahora vamos a estar en Durazno, en Montevideo y en San José. Siempre es lindo Uruguay, además de poder tener la fortuna de viajar, de girar, somos un grupo, somos amigos, de compartir, con los distintos públicos que tiene Uruguay. Dependiendo a los escenarios a dónde vamos, la verdad es que siempre es muy agradable y muy lindo. El público uruguayo es realmente respetuoso, atento, agradecido. Nosotros también somos muy agradecidos con el público.

Ahora que vuelven a Uruguay van a estar el teatro El Galpón en Montevideo, que es una sala de teatro independiente. El Sodre, que es donde estuvieron ya en Montevideo, no lo es. ¿Creés que eso va a cambiar algo?

No, yo creo que más que nada en el espacio, después acá en Argentina se acostumbra mucho a hacer teatro independiente, a consumir teatro independiente, estamos muy habituados a eso. El Ardor ha pasado por todo tipo de salas, no siempre hemos estado en salas como el Sodre. También hemos estado en salas súper pequeñas, pero el público creo que es diverso, y el mismo público que va al teatro independiente va otro tipo de teatros también. No creo que sea nada más que una cuestión espacial y energética, por las cercanías con el público, pero nuevamente es eso, lo espacial.

¿Cómo es para ti volver a hacer a Rita, después de hacerla tantas veces? ¿Hay algo que hacés de forma automática?

Yo creo que el teatro no es algo que se pueda hacer de forma automática. Nosotros no dejamos de ensayar nunca, de ajustar, de perfilar las escenas. Ahora tenemos un compañero nuevo que es Julián, que es el que hace de Marco. Entonces, tuvimos que ensayar todo y está buenísimo siempre refrescar con el director, ponerle acento, endulzarse con ciertas escenas, o tonos, o modos o modismos que una agarra arriba del escenario. Así que siempre es un desafío. La energía de uno va también mutando constantemente, por lo cual nada es automático.

Por Federica Bordaberry